2011-08-10 09:15:11http://www.jesuscaritas.it/wordpress/es/?p=236

¡Qué hermosa manifestación en el monte Tabor el pasado 6 de agosto! La fiesta litúrgica de la Transfiguración reune cada año a la comunidad cristiana en lugar en donde la tradición coloca ese acontecimiento. Hemos dedicado ya un aritículo a este monte, pero en esta ocasión deseamos compartir nuestra alegría por haber participado a la conmemoración del evento extraordinario en el que Jesús se revela en modo especial a sus tres discípulos y amigos: Pedro, Santiago y Juan. Junto a ellos, dice el evangelio, subió hacia el Tabor y allí se manifiestó a los discípulos mientras conversaba con Moisés y Elías.



La celebración ha sido presidida por el Custodio de Tierra Santa, fray Pier Battista Pizzaballa, han participado numerosos cristianos de los alrededores, junto a varios grupos de peregrinos que han llegado al lugar usando medios diferentes: en pullmans o caminando, muchos incluso desde un día antes han dormido en tiendas de campaña cerca del santuario, casi realizzando así la invitación de Pedro de hacer allí tres chozas “una para ti, una para Moisés y una para Elías” (Mc 9,2-8).

Para Franklin, Giovanni Marco y yo ha sido la primera vez que hemos participado a esta fiesta. Conocemos la importancia que esa tiene para toda la cristianidad, pero sabemos también que es como una imagen clara de la vida consagrada y de todo lo che desean vivir los que siguen a Jesús en el camino de los consejos evangélicos expresados en los tres votos. Por eso hemos recordado en modo especial a nuestros hermanos, así como a todos los religiosos de Tierra Santa y del mundo entero.

Después de la misa hemos participado en la tradicional procesión hacia la capilla conocida como el de los “descendentibus”, una pequeña iglesia en donde se recuerda el momento en el que Jesús pidió a sus discípulos de no contar a nadie lo que habían visto hasta después de su resurrección de entre los muertos. Ahora Jesús ha resucitado y podemos realmente decir a todo el mundo cuanto, también nostros, hemos visto y oído.

Marcos Cosini

236open